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Hoy sábado 7 de noviembre se celebra el Día del canillita en homenaje a los vendedores de diarios y revistas. Por este motivo la edición de TRIBUNA se adelanta un día para respetar así la jornada de descanso de estos trabajadores.

Como cada 7 de noviembre, mañana sábado se celebrará en todo el país el Día del Canillita, una jornada dedicada a homenajear a los vendedores de diarios y revistas.

 El origen de esta celebración se remonta a la ciudad de Buenos Aires y a Florencio Sánchez, autor de la historia de teatro rioplatense donde se utilizó por primera vez el término.

En enero de 1968 tras la fundación del diario La República en la ciudad de Buenos Aires, a los propietarios, Manuel Bilbao y José Alejandro Bernheim, se les ocurrió que la venta de cada ejemplar se podía hacer a través de jóvenes que se pararan en las calles y en esquinas estratégicas de la ciudad, tal como ocurría en otras ciudades del mundo. El costo de esto para los propietarios del diario era mucho menor que pagarle al correo y al mismo tiempo acortaba el tiempo de espera de los lectores.

El término canillita proviene del latín canella, diminutivo de canna que quiere decir caña. En lunfardo se le dice canillita al hueso largo de las piernas. Por eso a las piernas flaquitas se les decía canillas o canillitas.

El periodista y dramaturgo Florencio Sánchez radicado en la capital observaba cada jornada a niños y jóvenes vendiendo diarios en las calles. Una mañana notó que uno de los vendedores que veía habitualmente llevaba unos pantalones que le quedaban cortos y se le veían sus piernas flacas. Fue en ese momento que decidió nombrar a su reciente obra terminada “Canillita”. Desde ese momento, se popularizó el término para los repartidores de diarios.

El 7 de noviembre se celebra el Día del canillita porque se conmemora el fallecimiento de Sánchez, que murió en esta fecha en el año 1910. Recién en 1947, 37 años después, se instauró esta fecha en su homenaje.
Lo cierto es que, tras esta celebración, todos los repartidores de diario se toman franco este día y por eso no se editan los diarios en todo el país.

Trabajadores comprometidos 
En la ciudad de Río Tercero son varios los hombres y mujeres que se dedican a este oficio.
Cada uno con un estilo diferente pero con aspectos que los igualan como la atención dedicada a cada uno de sus clientes.

Todos los canillitas coincidieron que no cambiarían su trabajo por ningún otro. “Nos gusta lo que hacemos y no se puede comparar con nada”, dijeron.

Algunos canillitas de la ciudad eligen realizar el reparto de diarios y revistas en motos o bicicleta. “Es mucho más cómodo y práctico para subir y bajar de las veredas”, dijo Elvio “Pipo” Acotto, quien tiene su puesto de diarios y revistas sobre la calle Bolívar casi esquina Acuña. “Lo que más me gusta de este trabajo es estar en contacto con la gente”, señaló Omar del Bianco.

“A pesar de que tenemos horarios largos y pocos días de descanso lo mejor es llegar todas las mañanas, abrir el quiosco, sacar las cosas y esperar a que los clientes empiecen a venir a buscar el diario y las revistas”, afirmó Gerardo del Bianco.

En los últimos meses atravesados por la pandemia la actividad de los canillitas tuvo que adaptarse  para seguir estando en contacto con los clientes y continuar con sus ventas.
“Siempre estamos pensando en buscar alternativas nuevas para ofrecerle a los clientes para que sigan eligiendo comprar diarios y revistas en papel”, dijo José Torres.

“Al igual que todos tomamos todas las medidas de seguridad necesarias cuando estamos en los quioscos y cuando vamos a las casas de nuestros clientes a llevarles los diarios o revistas. Entre todos tenemos que colaborar para cuidarnos”, apuntó Viviana Núñez, quien tiene su puesto de diarios sobre la avenida San Martín al 700.