Compartir esta nota

Desde el punto de vista químico, la leche de cabra posee los mejores valores nutricionales y terapéuticos; Sólo la supera la leche materna humana con alta calidad nutricional y de sabor agradable; Las propiedades terapéuticas de la leche de cabra se reconocen desde los inicios de la civilización (hace más de 10 mil años).

La décima parte aproximadamente de la leche que se consume en el mundo, proviene de la cabra, y para algunos países, es la única fuente láctea.

Por regla general puede decirse que la leche de cabra es un líquido de color blanco mate y ligeramente viscoso, cuya composición y características físico-químicas varían sensiblemente. Entre los factores que contribuyen a estas variaciones se tiene: la raza, alimentación, estación del año, condiciones ambientales, localidad, estado de lactación y salud de la ubre.

Se diferencia también de la leche de vaca en que ésta es ligeramente ácida, mientras que la de cabra es casi alcalina (pH 6,7), debido a su mayor contenido proteico y a sus combinaciones de fosfatos.

El contenido mineral en la leche de cabra es mayor que en la leche humana; La leche de cabra contiene cerca de 134 mg de Ca y 121 mg de P por cada 100 g de leche, y puede llegar a presentar hasta 13 % más de calcio que la leche bovina pero no es una buena fuente de otros minerales como hierro, cobalto y magnesio.

Beneficios de la leche de cabra

En los niños de un año, la incidencia de alergia relacionada con las proteínas de la leche de vaca ha demostrado ser de alrededor del 3 a 8%, dónde ha sido la leche de cabra el mejor tratamiento para estos casos de alergia directa o indirecta. En la población mundial de todas las edades, la alergia se manifiesta en alrededor del 2,5 al 5 % de las personas, aunque son los niños los principales afectados.

De forma resumida podemos decir que la leche de cabra es recomendable para aquellas personas que tienen problemas digestivos como úlceras, gastritis, trastornos hepáticos y no pueden consumir leche de vaca. En cuanto a las alergias, en particular aquellas debidas a alguna proteína láctea bovina.

Sus características beneficiosas son:

Contiene fracciones de azúcares y oligosacáridos similares a la leche humana.

Muchas personas a quienes la leche de vaca les provoca reacciones alérgicas pueden beber leche de cabra sin inconvenientes pues contiene una proteína de diferente tipo.

La leche contiene 13 % menos lactosa que la leche de vaca y 41 % menos que la leche humana. Es antialérgica porque contiene niveles muy bajos de lactosa.

Sus glóbulos o gotas de grasa son más pequeños y más fácilmente atacables por los jugos digestivos, lo que implica que la leche de cabra sea más digestible.

Los bebés y los lactantes toleran muy bien esta leche en caso que la madre no pueda amamantar.

La leche de cabra es de más fácil digestión siendo ideal para integrar la dieta de convalecientes con alteraciones gástricas, úlceras y colitis por sus altas cualidades de poder buffer (neutralizante de la acidez)

Los ácidos grasos contenidos en la leche de cabra tienen una cualidad metabólica con una capacidad única de limitar depósitos de colesterol en los tejidos corporales. Tiene menor nivel de colesterol.

La leche de cabra, en comparación con la leche de vaca, tiene la misma cantidad de proteínas, grasa, hierro, vitamina C y D. La leche de cabra contiene mayor cantidad de vitaminas A y B y menor contenido de lactosa.

Protege contra la osteoporosis y la anemia ferropénica.

Fuente: Diario21.tv, Medline Plus y Archivo personal

Consultor Medico: Dr. Rene A. Triviño G. – M.P. 5812 – Medicina Integrativa