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A través de dos resoluciones publicadas por la Secretaría de Energía, el Gobierno nacional actualizó después de 10 meses los valores que deben pagarles las petroleras a los productores de biocombustibles para “cortar” las naftas y el gasoil.

En el caso del etanol, tanto de maíz como de caña de azúcar, se fijó un precio de 32,789 pesos por litro, que significa un incremento del 10 por ciento con respecto a los 29,808 pesos que regían desde diciembre del año pasado.

Con respecto al biodiésel, el alza también es del 10 por ciento, desde los 44.121 pesos por tonelada de fines de 2019 hasta los 48.533 pesos que rigen a partir de este miércoles.

Pese a que las subas no dejaron satisfechos a los productores de biocombustibles, desde las estaciones de servicio ya comenzaron a advertir que esos aumentos podrían impactar en los surtidores. El biodiésel se utiliza en un mezcla obligatoria al 10% con gasoil. Por el lado del bioetanol, tiene un corte obligatorio con naftas, que es de 12%.

Aunque los incrementos del 10 por ciento en esas bajas participaciones no generan un impacto sustancial en el precio de los combustibles, la novedad se suma a otro elemento impositivo que también presiona sobre los precios de las estaciones de servicios: el viernes próximo comenzará a regir la suba del impuesto a los combustibles que se posterga desde enero pasado.

Sabor a poco

Con las tres plantas más grandes de biocombustibles del país y cuatro minidestilerías ubicadas en campos ganaderos, Córdoba es la principal productora de etanol.

Fuentes empresariales señalaron que esta suba del 10 por ciento resuelta ayer por Energía es insuficiente para cubrir los costos que tiene la actividad. “Seguimos dos pesos por debajo del costo”, coincidieron los productores consultados.

Como para tener un parámetro, por ejemplo, el principal insumo de las plantas cordobesas –el maíz– subió 70 por ciento desde fines de diciembre, cuando cotizaba a 8.200 pesos, a los 14 mil pesos actuales.

Visto de otro modo, con los 29,808 pesos de diciembre pasado, con un litro de etanol podían comprarse 3,6 kilos de maíz. Hoy, con 32,789 pesos, sólo alcanza para 2,34 kilos.

El secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, sostuvo que es el ajuste posible para empezar a reparar la delicada situación del sector de los biocombustibles.

Congelamiento a medias. Pese a que está vigente hasta el 1º de diciembre el congelamiento de los combustibles, en agosto y en septiembre pasados hubo aumentos de 4,5 y de 3,5 por ciento. No se descarta una nueva suba en breve.