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La flamante obra del Aguará Guazú, junto a su cría, está siendo creada de la misma manera que las anteriores, por el artista Rubén Darío Marcoff.

El artista dio detalles de su trabajo; la escultura se realizó en cemento tallado, no se utilizaron moldes, la estructura es de hierro y

tiene una base en el piso que se eleva mediante un armazón.

Al estar en la vía pública se aumenta el tamaño normal del animal.

Lo más complejo es la estructura por el tiempo que lleva, no podemos dejar de lado la pintura es un 50 por ciento de valor para que quede bien terminada.

El artista agradeció al intendente de la ciudad por confiar en su trabajo y continuar con la creación de esculturas de animales autóctonos en distintos puntos de la ciudad.

El mensajes que nos dejas estas escultura es que defendamos nuestras naturaleza y cuidemoslas, que enseñemos a nuestros hijos a cuidar y a defender,

algo que hace que nuestra ciudad se embellezca.