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Lo confirmó “Pipa” Alegre, popular vecino y emprendedor de Sáenz Peña. En la red social Facebook, el propietario del Trencito de la Alegría publicó la venta del mismo en grupos de Compra y Venta. Fuentes municipales confirmaron a Periodismo365 que “desde que comenzó la pandemia el Trencito de la Alegría no funciona”.No doy más. Estoy lleno de deudas porque no puedo trabajar. Ya hace un mes presenté nota al Intendente Cipolini, con un protocolo que en mi parecer puede ser conveniente y se ajusta a las normativas de la pandemia, igual que los micros de larga distancia. Pero no, nunca me contestaron nada y no tengo otra cosa para hacer. El Municipio no me habilita pero resulta que sí autorizan fiestas multitudinarias por todas partes”, se quejó el emprendedor saenzpeñense ante el oscuro panorama que está afrontando en lo laboral y económico, sin poder trabajar con su única fuente de ingresos que es precisamente el Trencito.

“LO PUSE EN VENTA PORQUE ME ESTOY CAGANDO DE HAMBRE”

“Sí, está en venta pero no hay un mango. Lo puse en venta porque hace 9 meses que estoy parado y ya me estoy cagando de hambre”, disparó Pipa Alegre, ofuscado. “Estoy intercambiando ideas con otros colegas de armar algo distinto con la idea seguir en el rubro”, agregó.

El dueño del Trencito de la Alegría explicó a Periodismo365 que se animó “a mandar una nota al Municipio de Sáenz Peña cuando vi que la Municipalidad de La Leonesa a pedido de los chicos y familias de esa ciudad, habilitaron la salida del trencito, y los primero días de noviembre ya circulaba. Resulta que todo el mundo trabaja menos yo. El casino supongo estará lleno, también los negocios. Todos trabajan y yo no puedo salir. Por eso lo puse en venta”, se quejó.

El Trencito de la Alegría era un clásico paseo de los fines de semana para niños y grandes de Sáenz Peña y pueblos vecinos, pero los protocolos y restricciones por la pandemia más la inacción municipal de la gestión Cipolini para solucionarle el problema al propietario del Trencito, llevan a este triste final con un duro golpe a la ilusión de los niños.

De todos modos “Pipa” Alegre todavía espera que el Municipio saenzpeñense le responda favorablemente y lo habilite para trabajar. “Estoy muy endeudado y ya no tengo de donde sacar dinero. Tengo un hijo estudiando en la Universidad, en Tierra del Fuego y le tengo que girar dinero todos los meses”, remarcó.